Test para comunistas irresponsables
¿Eres marxista?
Sí > Sigue a la siguiente pregunta...
No > No necesitas seguir leyendo.
Segunda pregunta:
¿Crees que la URSS fue socialista y obrera?
Sí >
Bien, eres un tonto, pero al menos no eres un cobarde: no te refugias en los regímenes que todavía no cayeron y que por tanto pueden afirmar que el 100% de la población (salvo los enemigos del pueblo) son comunistas. Antes de preguntarte cómo explicas desde el marxismo cosas como la caída del Muro y lo que pasó luego, te pido que vayas a otro lado: lee esto de un marxista que dice que aquello no fue socialismo y así cree mantener a salvo al paraíso de Marx:
http://rolandoastarita.wordpress.com/2011/02/20/¿que-fue-la-urss/
Si te convence y cambias tu respuesta, vuelve aquí y sigue.
Si no te convence, entonces lee mi artículo: http://propiedadprivada.blogspot.com.ar/2012/03/la-redencion-marxista-el-apocalipsis.html
Si te convence, vas a tener que cambiar tu primer respuesta.
No >
Ok, eres un Pilatos frente a las revoluciones obreras. No importa si crees que aquello fue un "capitalismo de Estado" o una "sociedad burocrática con clases", un "régimen burocratizado con nomenklaturas privilegiadas" o un "socialismo esclerosado sin control obrero", tu respuesta sigue siendo "No".
Sigue leyendo el resto de este post...
Presta mucha atención a este comentario que fue dejado en el blog de Rallo:
Yo ya estuve charlando con "Alamein" sobre su excelente comentario, y le dejé algunas objeciones y correcciones que yo haría (o, a lo sumo, aclaraciones para evitar que su argumento sea flanqueado con hombres de paja). En general me parece que, más allá de cualquier pulido que se le pueda dar, su reflexión da igual en el clavo y es demoledora.
Si te convence y cambias tu respuesta, vuelve aquí y sigue.
Si no te convence, entonces lee mi artículo: http://propiedadprivada.blogspot.com.ar/2012/03/la-redencion-marxista-el-apocalipsis.html
Si te convence, vas a tener que cambiar tu primer respuesta.
No >
Ok, eres un Pilatos frente a las revoluciones obreras. No importa si crees que aquello fue un "capitalismo de Estado" o una "sociedad burocrática con clases", un "régimen burocratizado con nomenklaturas privilegiadas" o un "socialismo esclerosado sin control obrero", tu respuesta sigue siendo "No".
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Presta mucha atención a este comentario que fue dejado en el blog de Rallo:
Yo ya estuve charlando con "Alamein" sobre su excelente comentario, y le dejé algunas objeciones y correcciones que yo haría (o, a lo sumo, aclaraciones para evitar que su argumento sea flanqueado con hombres de paja). En general me parece que, más allá de cualquier pulido que se le pueda dar, su reflexión da igual en el clavo y es demoledora.



mayo 6th, 2014 a las 15:04
Los siervos campesinos trabajan 6 días; 3 en sus lotes, y 3 en la tierra del señor; los domingos descansan. En la tierra del señor producen (también descontada la semilla para volver a sembrar) 20 unidades netas de cereal que, naturalmente, van para el señor. El señor y su familia consumen 7 unidades de cereal (están mejor alimentados que los campesinos). El señor utiliza otras 1,5 unidades de cereal para mantener a un intelectual, quien explica a los campesinos que el orden social deriva de la voluntad de dios, y no tiene sentido intentar cambiarlo. También emplea 7,5 unidades de cereal para alimentar a 5 soldados (los soldados también consumen un poco más que los campesinos) que cuidan que los siervos campesinos no se rebelen, y cumplan con sus obligaciones. Por último, vende las 4 unidades de cereal restantes a un comerciante que viene de lejos. Éste le provee de armas para sus soldados; de algún libro para el intelectual; y de bienes de lujo (por ejemplo, a la señora del señor feudal le encantan las sedas).
Cómo se juzga: Un marxista dirá que los campesinos no reciben remuneración alguna por los 3 días semanales que trabajan en la tierra del señor. El señor se apropia de un excedente por el que no ha trabajado, y del que vive él mismo, su familia, los soldados y el intelectual. Por lo tanto los campesinos son explotados. Un intelectual economista neoclásico acordará en esto.
Situación B: trabajo asalariado y capitalismo
El modo de producción capitalista se ha instalado. El señor se las ha ingeniado para despojar –violencia mediante, pero esto apenas es un “detalle histórico”– a los campesinos de sus lotes de tierra y sus instrumentos de trabajo. Los campesinos han dejado de ser siervos, y pasaron a ser trabajadores libres. Son libres porque han sido “liberados” de los medios de producción y de la tierra, y pueden vender su fuerza de trabajo. La tierra, los instrumentos de trabajo y la semilla son propiedad privada del señor. Pero éste ya no es “señor”, sino “empresario capitalista”.
Los 20 campesinos trabajan toda la tierra (la que antes propiamente era del señor y la que conformaba sus lotes) y producen 40 unidades netas de cereal. A cambio reciben una masa salarial en dinero, que equivale a 20 unidades de cereal. Lo suficiente para que cada familia se mantenga. El empresario lleva las 40 unidades de cereal al mercado más cercano. Los campesinos asalariados concurren a ese mercado y compran 20 unidades de cereal con el salario que han recibido. Con el dinero recibido el empresario paga el siguiente salario a los campesinos; que éstos gastarán comprando de nuevo cereal; con lo que el dinero volverá a manos del empresario, y así de seguido. El salario es una asignación dada a los campesinos para participar del producto que ellos mismos reproducen constantemente con su trabajo. Pero además en cada ronda al empresario le queda el equivalente de 20 unidades de cereal, que realiza en dinero al vender el producto en el mercado. Ese excedente en dinero es la plusvalía. Ahora, como antes, emplea el equivalente de 7 unidades para el consumo. Le quedan 13 para impuestos y otros gastos. Paga impuestos por una suma de dinero equivalente a 9 unidades del cereal que vendió. Con esto pueden mantenerse 5 soldados y un intelectual, que están contratados por el Estado. El intelectual, que ahora es economista, explica que los campesinos reciben una paga por su trabajo, y que la ganancia se debe al sacrificio que realiza el capitalista al postergar su consumo; esto es, la ganancia proviene de su abstinencia. Después de consumir y pagar impuestos, al empresario le queda el equivalente a otras 4 unidades. Pero en lugar de gastarlo en lujos, ahora está dispuesto a invertir ese dinero productivamente, arrendando tierras vecinas y contratando más campesinos para trabajar. Ya habrá tiempo para disfrutes. Está a un paso de convertirse en una máquina dedicada a acrecentar el capital que adelanta en cada ciclo de producción. De manera que tiene razón el economista. Su ganancia es un premio por su abstinencia. Nadie se sacrifica como él por el avance del progreso humano. Su lema pasa a ser “acumular y acumular”.
Marx en Tésis sobre Feuerbach.